El pasado martes 22 de julio de 2025, autoridades y organizaciones sociales se reunieron en el Congreso de Valparaíso, en el marco del proceso para la tramitación de la ley que busca modificar el Código de Aguas. El propósito era discutir la incorporación de terminologías específicas relativas a los glaciares y de subrayar la importancia de estos ecosistemas para fortalecer su protección y gestión sostenible (Boletín N°11.597-12). En ese contexto desde Fundación Glaciares Chilenos (FGC) fuimos convocados a exponer ante la Comisión de Medio Ambiente y Bienes Nacionales del Senado.
En esta instancia, nuestra participación se centró en destacar la relevancia de esta iniciativa hacia un paso más concreto en la legislación, que contemple un enfoque ecosistémico, y en especial, preventivo.
En particular, resaltamos las nuevas definiciones que se buscan incorporar al artículo 5 ―glaciar, entorno glaciar, aguas subterráneas, subsuelo y permafrost―. Si bien dicho artículo establece expresamente que: “No se podrán constituir derechos de aprovechamiento en glaciares”, resulta relevante destacar las definiciones adicionales que este proyecto busca incorporar, contribuyendo a un marco normativo más claro y protector de estos ecosistemas:
“Es un paso imprescindible para armonizar nuestra legislación con el conocimiento científico, que reconoce a los glaciares no solo como masas de hielo, sino como sistemas complejos, dinámicos, que interactúan con el clima, la geografía, la biodiversidad y las comunidades humanas” expresó Constanza Espinosa, Directora de Fundación Glaciares Chilenos.
Valoraciones del proyecto
Además de la inserción de las ya mencionadas nuevas definiciones, esenciales para una comprensión técnica y científica más precisa, en el desarrollo de la sesión valoramos algunas propuestas clave:
- Restricción de actividades de impacto dañino: consideramos un avance la restricción de actividades productivas sobre los glaciares y sus áreas circundantes, correspondiente al artículo 29. Esto es de suma importancia, considerando que en las últimas décadas se han otorgado concesiones mineras en entornos glaciares con consecuencias irreversibles.
- Se establecen distinciones entre prácticas extractivas y actividades de vinculación con el entorno: esto significa distinciones entre prácticas productivas extractivas de alto impacto ―como las anteriormente señaladas― y actividades como el ecoturismo, el deporte, la investigación científica o el montañismo. Sin embargo, solicitamos que esta disposición debiera complementarse con un reglamento específico. En definitiva, es necesario que se contribuya a conservar el medioambiente.
- Fiscalización y monitoreo en el artículo 299: este artículo establece las atribuciones de la Dirección General de Aguas para planificar, investigar, medir y supervisar el uso y la conservación de los recursos hídricos, incluyendo la operación de redes de monitoreo de glaciares y nieves. Si bien representa un avance, consideramos fundamental que se incluya explícitamente a los glaciares con un área especializada, como era originalmente, la Unidad de Glaciares y Nieves.

Glaciar Loma Larga, región Metropolitana. Fotografía: Álvaro Zerené.
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Llamado a la institucionalidad
Constanza Espinosa, Directora de Fundación Glaciares Chilenos, señaló que no basta con avanzar con estas medidas para garantizar la fiscalización, el estudio y la conservación efectiva de estos ecosistemas.
“Chile necesita contar con una unidad técnica especializada en glaciares, capaz de generar el desarrollo de políticas públicas. Los glaciares no pueden seguir siendo abordados solamente como reservas de agua; son ecosistemas complejos, con dinámicas propias, que requieren un enfoque interdisciplinario e interinstitucional”.
Construir en el presente
En este contexto de crisis climática, el retroceso de glaciares y escasez hídrica, valoramos este avance legislativo en cuanto a incorporar visión de futuro.
“Chile puede avanzar hacia una legislación con enfoque ecosistémico y preventivo. Avanzar en esta dirección no es sólo una necesidad ambiental, es una responsabilidad ética con las generaciones futuras”, cierra Constanza.
Así, la participación de la Fundación Glaciares Chilenos en el Senado reafirma la urgencia de avanzar hacia una legislación con enfoque ecosistémico y preventivo que reconozca los glaciares como sistemas vivos y complejos. En definitiva, este paso legislativo no solo es un avance en la protección ambiental, sino también un compromiso ético con la preservación de estos ecosistemas y las generaciones futuras.
- Imagen destacada: Isla Santa Inés, región de Magallanes. Fotografía: Richard Bezzaza




