Glaciólogo alerta sobre un retroceso acelerado en el frente glaciar y la acumulación masiva de témpanos a la deriva en el lago Geikie, en la región de Magallanes. 

En el extremo austral de Sudamérica se encuentra el Campo de Hielo Patagónico Sur, una extensión situada en la frontera entre Chile y Argentina que constituye la mayor superficie helada del hemisferio sur fuera de la Antártida. Con un flujo de cientos de kilómetros sobre la cordillera de los Andes, este campo alimenta a decenas de glaciares que descienden desde las altas cumbres, aportando impresionantes caudales de agua dulce a los fiordos australes y a las cuencas de la región.

El pasado 10 de mayo, un astronauta a bordo de la Estación Espacial Internacional registró imágenes del glaciar Tyndall, ubicado en el sector sur del Parque Nacional Torres del Paine, en la región de Magallanes. Este preocupante registro, revelado por la NASA, enseña el desprendimiento fragmentario de esta masa de hielo. Entre la nubosidad, la fotografía expone un denso rastro de témpanos suspendidos a la deriva en el lago Geikie, evidenciando un continuo retroceso.

Transformación del paisaje y hallazgos en la roca

Las transformaciones estructurales han reconfigurado la geografía local de forma radical. Por ejemplo, el lago Geikie comenzó a formarse en la base del glaciar Tyndall alrededor de 1940 debido al derretimiento del frente, expandiéndose de forma progresiva a medida que la masa principal cedía terreno. 

El glaciólogo Mauri Pelto, del Nichols College, destaca que anteriormente, parte del glaciar terminaba en el lago Tyndall, pero el adelgazamiento crónico del hielo llegó a tal extremo que, en 2010, se cerró el cauce que lo conectaba con el lago. Paradójicamente, este repliegue dejó expuesto un lecho rocoso rico en fósiles de antiguos ictiosaurios.

Su dinámica hídrica es vital para la geografía local, ya que alimenta a decenas de glaciares de descarga que descienden desde las altas cumbres, erosionando la superficie terrestre a su paso. Muchos de estos “ríos de hielo” terminan desembocando directamente en el mar o en lagos proglaciares originados por el derretimiento de sus propias aguas.

El glaciar Tyndall, en el Campo de Hielo Patagónico Sur, fotografiado desde la Estación Espacial Internacional el 10 de mayo de 2026. Se observan fragmentos de hielo desprendidos de su frente y flotando en el lago Geikie. Fotografía: NASA/JSC.

Grietas profundas y un retroceso acelerado

No obstante, la preocupación de la comunidad científica radica en la reciente velocidad de este fenómeno. Luego de casi una década con un retroceso longitudinal limitado —pero con una pérdida severa de espesor— el glaciar Tyndall redujo su longitud en 2,2 kilómetros desde 2022. Satélites espaciales registraron que este desmantelamiento acelerado comenzó entre marzo y abril de 2023, periodo en el cual se desprendieron masivos icebergs tabulares.

Durante el otoño austral, el proceso de fragmentación se mantuvo sumamente activo en el Tyndall y en sus glaciares contiguos. Pelto explica que la fisonomía actual del frente muestra profundas grietas transversales. Este resquebrajamiento sistemático propicia la formación continua de bloques de hielo pequeños en lugar de los grandes témpanos de antaño. Además, cálculos basados en la luz solar determinaron que la pared de hielo se eleva actualmente entre 30 y 40 metros sobre el lago Geikie.

Estas fotografías desde el espacio son herramientas críticas para la ciencia contemporánea, ya que permiten monitorear áreas remotas donde el acceso terrestre es sumamente complejo. A su vez, actúan como un recordatorio urgente de que los glaciares son sistemas altamente sensibles a las variaciones del calentamiento global. 

Tal como enfatizamos como Fundación Glaciares Chilenos ante estas alarmantes evidencias, las acciones y decisiones colectivas que tomemos hoy construirán directamente el futuro de estas reservas de agua, de las comunidades humanas y de la naturaleza circundante, por lo que descubrimientos como este son recordatorios indispensables de que no podemos posponer más la protección de la Patagonia y de su patrimonio glaciar.

Detalle del frente del glaciar Tyndall y de los témpanos desprendidos que flotan en el lago Geikie, en la región de Magallanes. Fotografía: NASA/JSC.

Fuentes: 

  • Equipo de redacción de Ciencia. (2026, julio 21). «Un rastro de témpanos en el glaciar Tyndall». NASA.