El segundo fin de semana de mayo y octubre, se celebra el Día Mundial de las Aves Migratorias, una iniciativa que busca concientizar sobre la importancia de proteger a estas aves y su entorno. Esta campaña, de alcance global, destaca los desafíos que enfrentan estas especies, resaltando su papel vital en los ecosistemas y promoviendo la colaboración internacional como clave para su conservación. Es por esto que como Fundación Glaciares Chilenos hemos querido conmemorar esta importantísima fecha con la siguiente entrevista a la fotógrafa de aves y fauna Daniela Peña con quien nos adentraremos en este maravillo mundo.

 

  1. Breve biografía: Ciudad natal, edad, intereses, cómo iniciaste en la fotografía, carrera, etc. (Lo que quieras contarnos y que nuestra comunidad aprenda sobre ti)

Hola, mi nombre es Daniela Paz Peña, Soy Publicista de profesión y Fotógrafa autodidacta por vocación, acabo de cumplir los 34 años en abril. Soy del Gran Concepción, específicamente de San Pedro de la Paz, región del Biobío.

Desde pequeña he sentido una conexión profunda con la naturaleza, por lo que he crecido ligada a una vida al aire libre. En la actualidad aún sigo emocionándome con ver un amanecer o atardecer, estar inmersa en los bosques nativos, principalmente en otoño, ir a la playa, estar entre la inmensidad de las montañas. Sentirme tan pequeña dentro de tanta grandeza es una sensación de bienestar y plenitud inexplicable. Por lo mismo, me inicié en la fotografía de naturaleza de manera más profesional hace aproximadamente 4-5 años. Pero desde muy pequeña crecí con una cámara en mis manos, gracias a mi padre, que siempre capturó cada momento y paseo familiar.

 

 

  1. ¿Cuándo comenzó tu interés en la fotografía de fauna? ¿Cómo crees que la fotografía puede contribuir al cuidado del medio ambiente?

Siempre he sido una persona muy curiosa, disfruto ver la biodiversidad que hay ahí afuera y jamás dejo de asombrarme, especialmente de la fauna nativa y particularmente a las aves que se han llevado casi toda mi atención. Me gusta observarlas en su estado natural y por supuesto, poder fotografiarlas de la manera más respetuosa posible. No soy experta en estos temas, pero me gusta mucho estudiarlas y aprender, hay tanta información dando vueltas en libros e internet, así que espero poder absorber cada gotita de conocimiento.

Esta pasión y fascinación por la observación de fauna, me ha ayudado a aprender y comprender tantos aspectos, como desarrollar la empatía y sobre todo a ser paciente. Yo le llamo «el arte de contemplar». 

La fotografía puede contribuir al cuidado del medio ambiente, ya que la difusión y educación es clave en estos tiempos. Una vez leí una frase que me pareció tan cierta: “Cuidar para amar y amar para preservar”. ¡Me hizo tanto sentido! Pero también es cierto que antes de amar, hay que conocer. Cuando conocemos y entendemos el funcionamiento de algo, logramos desarrollar ese sentido de pertenencia tan valioso para querer, cuidar y proteger. Entonces, para mí, es súper importante visibilizar a través de lo que me mueve y apasiona, para que las personas puedan conocer e interiorizarse más sobre la naturaleza que está ahí afuera. Y cuando digo ahí afuera, no hablo de lugares turísticos que siempre aparecen en las redes sociales, sino que conocer el territorio que habitamos, como el humedal que está en nuestro barrio, los ríos, lagos, bosques, parques o reservas que están inmersos en la ciudad o sólo a minutos de nuestros hogares. 

Acá, en el Gran Concepción, somos realmente afortunados y afortunadas con toda la diversidad de paisajes y ecosistemas cerquita de todo y estoy segura que las personas no lo saben realmente, porque me ha pasado muchas veces que me preguntan: “¿dónde tomaste esa foto?” Y no pueden creer que es acá, en el mismo humedal que está al lado del aeropuerto y que conecta cuatro grandes comunas, es una locura.

 

 

  1. Como mujer y fotógrafa, ¿Qué desafíos o experiencias destacadas has enfrentado en esta disciplina? ¿Has experimentado un trato distinto por ser mujer?

En un inicio me costó mucho dar el salto y mostrar mi trabajo por diferentes inseguridades y factores, que por cierto aún sigo trabajando. Desde mi experiencia como generación de los 90s, creo que tiene relación con que a las mujeres nos afecta más, porque desde pequeñas la sociedad no nos reforzó la importancia de atrevernos a ser visibles. Y digo sociedad, porque no ha sido el caso con mi familia o mi entorno en particular, pero sin embargo, estamos con tantas presiones y existen tantos estereotipos a nivel social, que aunque te encuentres en un buen entorno, igual te marcan y afectan.

Pienso también que al mostrar mi talento y trabajo en un mundo dominado principalmente por hombres, estoy demostrando que los estereotipos de género son ideas que no reflejan nuestras potencialidades reales y al ser fotógrafa de naturaleza siento que pongo en valor esa sensibilidad que comúnmente se nos ha atribuido a las mujeres como si fuese algo negativo. No hace mucho pude aceptarme como una persona altamente sensible y ahora lo veo como una virtud, un súper poder!

Además, desde nuestros ancestros las mujeres han tenido una relación especial con la naturaleza, contribuyendo enormemente al desarrollo sostenible y la preservación de los ecosistemas, poniéndose siempre en primera fila para defender y conservar el medioambiente. 

¡Me encanta ver que cada vez seamos más mujeres fotógrafas y de diferentes áreas! Espero de todo corazón poder inspirar a más niñas y mujeres, para que puedan atreverse a mostrar el talento y a desarrollar la creatividad que tienen, sea el ámbito que sea y aunque aún no lo hayan descubierto, ¡atrévanse! Y sobre todo estén y conecten con la naturaleza, porque es sanador e inspirador, a mi me ha hecho muy bien.

Respecto al trato, siento que afortunadamente nunca he experimentado un trato distinto o discriminatorio por ser mujer. De hecho, hace algunos años me han invitado a participar como jurado en concursos de fotografía, charlas, talleres, exposiciones fotográficas y además algunas marcas outdoor me han reconocido y he podido colaborar con ellas de diferentes maneras. Sin embargo, sobre todo en el rubro más “naturalista” he notado una presencia masculina mucho más marcada. 

 

 

  1. ¿Consideras que se presta suficiente atención al cuidado del entorno y la fauna al realizar fotografías? ¿Cuál es tu percepción sobre la intervención o indebida interacción con el entorno con el objetivo de obtener una gran fotografía?

Creo que aún falta mucho para que las personas veamos la naturaleza y las demás especies de manera más horizontal. Comprender que todo está conectado, que coexistimos, cohabitamos y que todas y todos importamos por igual. Cuando dejemos de ver la naturaleza sólo como un paisaje bonito para visitar y seamos capaces de conectar los pies con la tierra y nuestro alrededor, cambiarán mucho las cosas y se mejorará la relación entre la naturaleza y el ser humano.

En el ámbito de la fotografía, hoy en día está muy en boga la observación de aves y de la fauna en general. Desafortunadamente me ha tocado presenciar situaciones incómodas con otros fotógrafos y operadores turísticos, donde me he percatado que no tienen mucha ética y buenas prácticas, por lo que deja en evidencia que muchas veces se lucra o divulga en redes sociales de manera egoísta y vacía.

Creo que cuando uno se inicia en este mundo, es válido no saber ciertos temas y se puede cometer algunos errores, como por ejemplo: acercarse mucho o de la forma incorrecta a un ave, no usar la vestimenta adecuada o no regular el volumen de tu voz o de la cámara, etc. Pero cuando uno ya lo incorpora como parte del día a día, es nuestra obligación informarnos y tener claras las buenas prácticas para resguardar la integridad del animal que estamos observando o fotografiando. Una foto jamás va a valer más que la integridad de la fauna.

 

  1. ¿Cuál es tu vínculo con los glaciares chilenos? ¿Cuál piensas puede ser tu contribución a su protección como Embajadora Glaciar?

De modo muy macro y general, sabemos que los glaciares son vitales para la existencia de vida en el planeta. Tienen un rol natural, social, cultural y económico muy importante, ya que a raíz de los deshielos nos proporcionan agua esencial para la vida humana, para la flora, fauna y funga que cohabita con nosotros y nosotras. Los glaciares son reguladores climáticos y también aportan en el desarrollo de diferentes tipos de actividades económicas, que por conclusión generan ingresos para la economía local.

La reducción de los glaciares a gran escala y a raíz del cambio climático es preocupante, por lo mismo es urgente visibilizar la situación actual y para mí es muy valioso poder llevar este rol de fotógrafa no sólo a un nivel artístico, sino también como una herramienta de comunicación y educación; porque es importante visibilizar lo hermoso que hay a nuestro alrededor, pero también creo necesario hacerlo con un toque de realidad para que todas y todos sepamos que la naturaleza no está libre de amenazas.

Sabemos que la naturaleza tiene voz propia y cuando se manifiesta habla fuerte y claro, pero para mí es muy necesario poder reforzar esta voz a través de la fotografía, desde una visión aliada, para que todas y todos podamos conocerla, cuidarla y protegerla.

 

Fuentes:

Fotografías:

  • Imagen Destacada: Daniela Peña, región del BioBío, Chile / ©Daniela Peña-Julio del 2023.
  • Fotografías del archivo personal de Daniela Peña.