El volcán Yates se localiza entre las provincias de Llanquihue y Palena, dentro de la décima región de los Lagos, aquí se encuentra fuertemente controlado por el actuar de la zona de falla Liquiñe-Ofqui.  La atribución de guardián del Reloncaví, se debe a que este macizo se encuentra al sur del seno del Reloncaví, siendo observable desde la capital regional Puerto Montt, entre medio del cordón montañoso con sus 2.150 metros de altura.

Para acceder a él, existen dos alternativas, una que es la preferida por montañistas que buscan la anhelada cumbre, es a través de la localidad de Llaquepe, pequeño poblado de no más de 200 habitantes, este permite el acceso al punto más alto del macizo, refiriéndose a la cumbre norte. Se puede llegar a través de la carretera que viene del norte desde Cochamó, o por la Carretera Austral desde Puerto Montt, tomando el desvío después de cruzar caleta La Arena para dirigirse hacia la izquierda, al poblado nombrado anteriormente.

Otra alternativa y quizás más conocida para acceder al Volcán Yates, es a través del Parque Nacional Hornopirén, colindante al macizo, el cual permite el acceso hacia la cara sur, bordeando el lago General Pinto Concha, tras unas 3,5 horas de caminata se llega a un mirador que permite apreciar la zona de acumulación de hielo en la parte sur y la inmensidad de la cordillera de Los Andes.

 

Vista aerea del Volcán Yates / © Rodrigo Soteres García.

 

Tipo de volcán

Corresponde a un estratovolcán compuesto, probablemente del pleistoceno. Esto quiere decir que ha obtenido su forma de manera pausada, en cada proceso eruptivo que ha experimentado, poniendo una capa sobre otra, así va formando distintos estratos, que pueden ser lava, escorias, cenizas, etc,. Como queda demostrado en la imagen satelital, posee una marcada acción glaciar, los cuales alimentan a los lagos Cabrera y General Pinto Concha, gracias a la gran cantidad de hielo que posee en sus distintas cumbres y flancos, los componentes del macizo varían entre andesita y dacita (rocas de origen volcánico).

Actualmente se encuentra en categoría verde, ya que tiene una actividad estable, no presenta peligro para la población debido a que no se han registrado eventos de atención para los expertos.

 

Sendero hacia el Volcán Yates, sector Parque Nacional Hornopirén / © David Aguayo Alvarado.

 

Un poco de historia

Su nombre es en honor a Juan Yates, un fogueado práctico que acompañó al Almirante Simpson en la exploración de los canales patagónicos y también a Fitz Roy en el Beagle. El Yates posee tres picos principales, unidos por un expuesto filo Norte-Sur de unos 800 m de largo. Su mayor altura es la cumbre norte, unos 30 m más alta que la sur, también llamado Llebcan y Llenquimau.

Este macizo no cuenta con procesos eruptivos históricos, pero sí han ocurrido eventos naturales que han afectado sectores aledaños, como avalanchas de residuos, aludes y crecidas de ríos en los siglos XIX y XX. Por datación y según el Sernageomin, se obtuvo que la última fecha de actividad fue el año 1090, aproximadamente.

Existe una historia popular que cuenta sobre un  ‘’viejo que  llegó a hachazos‘’ a la cumbre del Yates, bueno esta hazaña es real y toma lugar en el año 1845, realizada por Basilio Alvarado, un chileno habitante de la isla Huar, ubicada en el seno del Reloncaví. No contaba en ese entonces con el equipo técnico, por lo que tuvo que abrirse paso tallando escalones en el hielo con una pequeña hacha. 

El 19 de febrero de 1965, ocurre un evento natural que termina con la vida de 28 lugareños, en ese entonces se dedicaban a la fabricación de tejuelas de alerce (Fitzroya cupressoides, actualmente protegido por ley), unas de las principales actividades de la época. Fueron pocos los sobrevivientes, ya que una ladera circundante del volcán Yates se derrumbó y cayó hacia el lago Cabrera de forma abrupta, produciendo un pequeño tsunami que afectó a los asentamientos precarios cercanos al lago donde vivían las familias madereras, produciendo el fulminante desenlace. Todos los años se conmemora este hecho con una peregrinación y se depositan arreglos florales en el lago Cabrera. 

Se crea El Parque Nacional Hornopirén el 19 de octubre de 1988, mediante el DS N° 884 del Ministerio de Bienes Nacionales. Se ubica en la comuna de Hualaihué, provincia de Palena, al oriente del pueblo Hornopirén , siendo el sendero hacia el volcán Yates unos de sus principales atractivos junto al Lago Pinto Concha, asimismo cuenta con 48.232 ha. En el Gobierno anterior se firma la donación de tierras para conservación más grande de la historia, donde pasaba a administración del Estado, hectáreas que pertenecían a la Fundación Tompkins Conservation, estás junto a terrenos fiscales van a aumentar el área protegida de este parque.

 

El Yates, su entorno y sus glaciares

El volcán Yates, posee glaciares de tipo Valle y de tipo montaña, en su totalidad da un área glaciar de 15×106 m2. Como se comentaba anteriormente, estos permiten el suministro aguas abajo hacia los lagos circundantes, Desde la cumbre Norte es posible apreciar las enormes grietas glaciar que se producen a medida que el hielo se fragmenta y se adaptan a la pendiente donde se encuentran, estas en inviernos se encuentran tapadas de nieve, pero en los meses donde aumentan las temperaturas quedan visibles, siendo un desafío para los montañistas que buscan llegar a la cumbre.

Desde la cara sur, es posible ver la zona de acumulación, donde la nieve cae y se va uniendo al glaciar a medida que se va compactando y convirtiéndose en hielo. Así mismo es posible ver alguna que otra morrena en los limites de cada glaciar, ya que algunas zonas esta rodeado de montañas de material volcánico. El dinamismo de estos cuerpos de agua congelados origina desprendimientos de rocas, tomando tonalidades marrones y oscuras.

 

Cara sur del glaciar, observable desde Parque Nacional Hornopirén / © Nicolás Vivar.

 

Grietas del glaciar, Oeste del volcán Yates / © Tobias Hellwig.

 

Detrás del grupo de montañistas es posible observar las grietas glaciares de este macizo / © Peripillan Expediciones.

 

La cantidad de vida que contempla un glaciar es inmensa, más allá de su belleza escénica, alimenta fauna, flora y hasta a nosotros mismos. Muchas veces los glaciares, pasan desapercibidos ante nuestros ojos y solo los más valientes que logran conquistar las cumbres de estos macizos pueden contemplar estos gigantes de hielo, que por cientos o miles de años, han ido moldeando estos paisajes únicos e irrepetibles, dinámicos y lejanos para los ojos de muchos, sin embargo, nosotros dependemos de alguna manera lo que suceda con estos glaciares. Son los encargados de suministrar agua dulce en distintas formas; ya sea como lagunas, lagos, ríos y napas subterráneas. Afortunadamente los glaciares del volcán Yates, se encuentran resguardados de la mano humana de manera directa, porque están dentro de una área estatal protegida, pero no se pueden resguardar de los procesos climáticos y los aumentos de las temperaturas globales. Es por eso, que se necesita aún más protección sobre estos cuerpos de agua, que en muchas partes de nuestro país están a la deriva por intereses económicos. La finalidad de este artículo es dar a conocer la existencia y diversidad de los glaciares de nuestro país de norte a sur, como se forman y su importancia en nuestras vidas.

 

Vista hacia el pico Norte del volcán Yates, glaciares tapados por la nieve, donde e alcanzan a divisar algunas grietas / © Peripillan Expediciones.

 

Fuentes:

  • Servicio Nacional de Geología y Minería. Link
  • CONAF. Link
  • Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico. Link
  • Geo Enciclopedia. Link

 

Imagen Destacada:

  • Volcán Yates, Parque Nacional Hornopirén, Los Lagos / © David Aguayo Alvarado. Link ubicación